¿Qué es lo que necesita Camila y por qué?

Ulahy Beltrán

El caso de Camila Abuabara Franco, la joven y casi titulada abogada colombiana que padece leucemia linfoide aguda, tiene en vilo al país entero. Camila, quien se constituyó en el ícono representativo de todas las víctimas del sistema de salud colombiano, requiere para poder seguir viviendo que cuanto antes  se le realice el trasplante de médula ósea (TMO) en el MD Anderson Cancer Center en Houston.

Si bien en estos momentos Camila está “técnicamente libre de enfermedad” ante un segundo y exitoso tratamiento de tipo experimental que se le realizó en el citado centro médico donde está siendo atendida desde finales de febrero de este año, la verdad es que si no se le practica en un corto período de tiempo el TMO, Camila estará destinada a ser desahuciada nuevamente (como lo estuvo en Colombia el año pasado), y esta vez sí de manera definitiva.

No hay que olvidar, como ella misma lo afirma, que por la demora que tuvo la agencia de aseguramiento o EPS a la que está afiliada, para aprobarle oportunamente la realización de un TMO como alternativa en el tratamiento de la leucemia linfoide aguda y que había sido sugerido hace un año, justo  en octubre del año pasado, a ella prácticamente la colocaron en Colombia en la fila del “no retorno” y sin esperanza para seguir viviendo. Afortunadamente Camila hizo uso de sus aliadas, las redes sociales, y la presión conseguida a través de ellas junto con la de algunos medios de comunicación, además de movilizaciones públicas para dar a conocer su caso a toda la comunidad, y por eso se logró que en diciembre del 2013, el mismo ministro de Salud conociese su caso y se aprobara finalmente el requerido TMO por parte de la entidad a la que se encuentra afiliada en el régimen contributivo del sistema de salud colombiano.

Desafortunadamente nuevamente hubo tardanzas en la realización del trasplante, lo que llevó a deteriorar la salud de Camila, por lo que recurrió otra vez a la ayuda mediática de las redes sociales y el apoyo de diferentes medios de comunicación, por lo que ante las múltiples presiones, su aseguradora de salud no tuvo otra opción que enviarla al extranjero, específicamente al MD Anderson Cancer Center en  la ciudad de Houston, en los Estados Unidos, para que allí sí se le brindara la atención correspondiente dado el avance de su enfermedad.

¿Cuál es el problema que ahora enfrenta Camila? Según lo que se ha revelado en un diario de circulación nacional, “(…) La orden médica de un trasplante ha vuelto a enfrentar a Camila con su compañía aseguradora, Colsánitas. Camila quiere que el trasplante se realice en el mismo centro médico de Houston. Colsánitas, a través de sus voceros, le ha pedido que acepte regresar a Colombia donde hay médicos capacitados para realizar trasplantes de médula ósea. El argumento de Colsánitas es sencillo: en Colombia este tratamiento ronda los $100 millones y en Estados Unidos vale 10 veces más (…)”.

Sin embargo, para Camila la razón es de otro tipo. En estos momentos Camila pasa por su tercera remisión (es el estado cuando un paciente se encuentra “libre de enfermedad” y es el momento propicio para la realización del TMO), y según lo que esta guerrera de la vida ha dicho en las últimas entrevistas que ha concedido en esta carrera contra el tiempo, la razón para no querer regresar a Colombia es que aquí no hay centros médicos con casuística que demuestre experiencia ni resultados exitosos de trasplantes de médula ósea con historia de tres remisiones previas, como es el caso específico de ella. De otra parte, en el MD Anderson Cancer Center si hay esa experiencia que demuestra que en estos casos con tres remisiones, se le garantiza al paciente hasta un 66% de éxito en el procedimiento, lo que obviamente motiva la preferencia. Tal y como lo dijo Camila, la motivación para quedarse en Houston y que le hagan allá el trasplante es que “(…) allá le devolvieron la esperanza que aquí había perdido y se siente en mejores manos (…)”.

Si bien la legislación colombiana no obliga a las empresas que afilian pacientes a pagarles tratamientos experimentales y servicios médicos por fuera del país, resulta muy importantes enfatizar lo que sobre el caso de Camila dijo Denis Silva, quien representa a la Asociación Pacientes Colombia, quien manifestó que  “(…) que el deterioro de la salud de Camila se dio inicialmente porque la EPS no cumplió oportunamente con lo que debía (…)”, y por esa razón el caso de ella avanzó hasta lo que se conoce hoy día viene ocurriendo en Houston. También dijo Silva que “(…) el caso de Camila se ha hecho visible gracias a las redes sociales y a los medios de comunicación que la han apoyado (…)”, pero que esa no es la situación “(…) para el 99% de los pacientes que no tienen ni el conocimiento ni la habilidad para lograr ese apoyo mediático y presionar a su EPS (…)”.

Como insumos complementarios para contextualizar  lo ocurrido con Camila y el resultado de la inoportunidad de la atención en Colombia de los pacientes con leucemia,  Ernesto Rueda, prestigioso oncólogo pediatra colombiano y Anyul Milena Vera, Constanza Pardo, María Cristina Duarte y Amaranto Suárez, investigadores del Instituto Nacional de Cancerología, han concluido por su experiencia profesional el primero y por un estudio médico los segundos, que las leucemias en niños reflejan la debilidad de nuestro sistema de salud y que en el 83% de los casos que analizaron se presentaron demoras en obtener el tratamiento adecuado y oportuno.

Los datos al respecto no mienten: en la mayoría de países europeos y en Estados Unidos la sobrevida de los niños con leucemia linfoide aguda, (la misma enfermedad que padece Camila), es del 85 % a cinco años, en Colombia por esa misma enfermedad la sobrevida es de sólo 41% a cinco años, lo que evidencia los problemas de la atención relacionados con la oportunidad.

Si bien el espíritu guerrero de Camila la ha llevado a no dejarse derrotar en dos ocasiones por esta enfermedad y va emparejando su partido por la vida, para poder ganar este compromiso, el más importante de su vida, requiere la realización del trasplante de médula ósea en un centro médico de alta tecnología que cuente con la experiencia suficiente en casos tan específicos como el de ella, pues su vida, como la de todos, no tiene precio sino valor.

En síntesis:

¿Qué es lo que necesita Camila? El trasplante de médula ósea (TMO) en el MD Anderson Cancer Center en Houston y lo requiere cuanto antes.

¿Por qué? Porque en estos momentos está en remisión (momento propicio para realizar el trasplante), y enel MD Anderson Cancer Center en Houston Center porque este centro posee la experiencia que demuestra que en estos casos con tres remisiones (como el de Camila), se le garantiza al paciente hasta un 66% de éxito en el procedimiento, experiencia que en este momento no existe en los centros médicos especializados en Colombia.

 

ubeltran@hotmail.com

@ulahybelpez

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